22May

¡Combate esa placa!

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Todos sabemos que con el cepillo de dientes no basta. Es necesario llegar a todas partes al limpiarse la boca con un buen colutorio. Pero no obstante, si no tienes un buen enjuague bucal que llegue a todos los rincones de tu boca, y únicamente puedes usar el cepillo, hay cepillos y cepillos…

El cepillo Oral-B Vitality que recibíCuando recibí de la mano de Bloguzz el cepillo eléctrico Oral-B Vitality Precision Clear edición Colores, dentro de la promo Una boca sana que se nota en la sonrisa, hice caso a la carta: lo probé durante una semana antes de emitir mi opinión. Y la verdad es que es realmente positiva.

Tras recibirlo en casa -me enviaron el color violeta, lo estuve probando. Lo más interesante, además de su batería recargable -que se agradece, más que las pilas, y se carga en 16 horas, dando una duración de cepillado de 20 minutos reales-, es el temporizador que viene incluído. Cuando te has cepillado los dientes los 2 minutos recomendados por los dentistas (3 veces al día recuerda), el cepillo deja de vibrar intermitentemente para indicarte que lo has hecho bien.

Su cabezal rotatorio es recomendable cambiarlo cada tres meses. El precio del pequeñín es de unos 20 euros, bastante asequible en comparación con “lo que hay por ahí”, y los cabezales vienen a costar unos diez o quince euros. Nada que ver con los que he tenido con anterioridad… más baratos pero de muchísima menor calidad.

Si nunca has utilizado un cepillo eléctrico, en el manual (que viene muy bien explicado en bastantes idiomas) se te indica que es posible que te sangren las encías… aunque si persiste el sangrado debes acudir a tu dentista: algo no va bien. Las sensaciones, la primera vez que lo usas, son de que algo está “golpeando” tus dientes. Es bastante desagradable, pero en seguida te acostumbras.

Evidentemente “es así” porque el cepillo vibra y rota sobre los dientes, accediendo con mucha precisión a zonas donde no podrías acceder con facilidad con tu cepillo normal. Además, los diferentes tamaños de las cerdas permiten que el cepillo entre en profundidad en los rincones entre los dientes, los más difíciles de acceder.

El resultado: espectacular. Basta con pasar la lengua por tus dientes para comprobarlo. “Ha pasado algo”. Ahora están limpios.

La limpieza es muy fácil: clic-clac y has sacado el cabezal, basta con enjuagarlo bien con agua, y secar el cepillo (no olvidemos que lleva partes metálicas que pueden oxidarse). Y listo para la próxima vez.

Definitivamente, desde ahora paso del cepillo tradicional. Esto es cepillarse a otro nivel.

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Escrita el Viernes, 22 de Mayo de 2009, a las 15:49 h. y archivada en La vida real, Para que aprendas. Puedes seguir las respuestas de esta entrada a través de la RSS 2.0. Puedes hacer trackback desde tu web.

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