27 años…

Pues sí, tal y como dice mi hermano en su blog, hace 27 años nacimos, a eso de las 6 de la mañana, cuando empezaba a despuntar el alba, en el Hospital Clínico de Valencia.
27 años son 27 años, se mire por donde se mire. Como cada cumpleaños, es momento de mirar hacia atrás y hacer balance “de una vida”. A mí me gusta ver no sólo todo lo bueno y lo malo que ya ha pasado, sino todo lo que está por venir. Y aunque la creciente caída del cabello y la manutención de la curva de la felicidad aumenten día a día, son sólo efectos colaterales de algo tan bonito como es vivir.
Y como se trata de esto, de “crecer” y “envejecer”, puedo decir que hoy, con 27 años, soy feliz. Tengo una familia que me quiere, amigos (pocos) pero buenos, y voy a envejecer con la mujer que amo. Los churrumbeles, pronto… pronto… no os preocupéis, que ya han me han llegado peticiones por todos los frentes. Pronto…
Ah, por cierto. La imagen, es el regalo de mi hermano, que sin menospreciar a los demás, fue el que más me sorprendió. Un Zippo Lighter -Mood de 2006, “Chinese Symbols – 6 Point Throwing Star, Brushed Chrome”.












