Antifallas
Hace algo más de dos años ya inicié la movida antifallera en la red, comprando el dominio www.antifallas.com, que actualmente está disponible.Por aquél entonces inicié una cruzada cívica contra todo el circo que rodea a las fallas, y que personalmente odio y sufro.
Un buen día, y debido a la falta de apoyo, salvo de cuatro o cinco incondicionales a quienes desde aquí vuelvo a admirar y respetar en el tiempo, abandoné mi propósito. Pero durante todo el año sigo recibiendo mails, comentarios en mis posts, etc… de gente que odia las fallas… especialmente cuando llegan estas entrañables fechas martianas.
Debo agradecer los comentarios de aquellos que sentís y padecéis como yo este tema, tan sensible. Pero un aluvión de comentarios impropios e improcedentes me han obligado a cerrar definitivamente la posibilidad de dejar vuestra opinión en cualquiera de los muchos posts que he dedicado a lo largo del tiempo a este tema. De ahora en adelante, únicamente se permitirán comentarios en este post que, de forma inesperada, vuelve a ser de nuevo, como en 2006, el punto de encuentro de la “terapia antifallera“.
Aquí podéis escribir lo que queráis, lo que os dé la gana, pero siempre desde el respeto y la tolerancia. No permitiré comentarios del tipo de los que he tenido que borrar. Y no, no penséis que me he vuelto “blandito” ni mucho menos. Lo que no puedo permitir es que este blog se convierta en el vertedero de los odios de unos pocos, que precisamente deberíamos estar por encima de todo este circo.
Podéis revisar en este enlace todos los posts que he dedicado a este tema. Mientras tanto, rescato a mi enfermera del amor para que os ponga las vitaminas que necesitáis para sobrevivir a estas fiestas. Escribid, denunciad y haced notar, con nombres y apellidos, a aquellas comisiones y grupos de personas que os hacen la vida imposible. No dejéis que esto se quede así. Pero vosotros, también, dad la cara. Aquí no quiero cobardes.

Más sobre Antifallas, Favoritas (43 de 107 artículos) »
La felicidad
La felicidad puede tener muchas caras, y presentarse de las formas más insospechadas e inhóspitas... Como por ejemplo en forma ...












