¡Gracias por tu visita! Este blog no se actualiza desde hace algún tiempo. Si quieres leer mis artículos más recientes, visita la nueva dirección: www.siemprejuntos.es.

Delicias turcas

Hoy, aprovechando que Sus Majestades los Reyes Magos no van a pasar -o dudo mucho que pasen- por mi casa para dejarme ningún regalo; aprovecho esta primera entrada de 2009 para regalarle a mi mujer algo que durante mucho tiempo me ha pedido, y que nunca le he buscado con la suficiente profundidad: la receta de un postre muy especial.

Edmund y la Bruja BlancaSe trata de la receta de las Delicias Turcas. En la película “Las crónicas de Narnia: el león, la bruja y el armario“, Edmund Pevensie  es engatusado por la Jadis, la Bruja Blanca para traer a todos sus hermanos a Narnia, para evitar que se cumpla la profecía que la destrone, finalice el invierno y permita al León Aslan, el verdadero Rey de Narnia devolver la paz y terminar con el crudo invierno. Para engatusarle, utiliza un dulce de color rojo y aspecto elástico y gelatinoso, cubierto por azúcar pulverizado al que llama delicias turcas. Edmund sucumbe ante las expectativas de habitaciones y habitaciones llenas de delicias turcas, y accede a llevar a sus hermanos ante la Bruja.

El nombre original de este dulce es Lokum, y tradicionalmente se servía acompañado de un vaso de agua a los invitados de las familias turcas como gesto de bienvenida a su hogar. La confitería“Üçyıldız”, fundada en 1926, es conserva la receta tradicional de estos dulces, en el corazón del barrio Beyoğlu, en el llamado Bazar de las Flores de Estambul.

Su receta es bien sencilla.

Ingredientes:
1 ¼ tazas de agua.
2 tazas de azúcar.
4 cucharaditas de gelatina para postres (sin sabor).
1/2 cucharadita de zumo de limón.
1/2 cucharadita de esencia de vainilla.
2 cucharaditas de agua de rosas.
2 cucharaditas de azúcar en polvo o azúcar glas.
1 cucharada de maicena.
Colorante rojo (opcional, pero imprescindible para obtener el color que vimos en la película).

Presentación de Delicias TurcasPreparación:
· En una olla, disuelve la gelatina con el agua y déjala reposar 15 minutos hasta que la gelatina se esponje un poco.
· Pasados los 15 minutos, agrega el azúcar, el zumo de limón y de naranja, y pon la olla a fuego medio, mezclándolo todo muy bien. Deja hervir la mezcla sin moverla durante 20 minutos. Retírala del fuego y permite que repose 10 minutos.
· Añade a la mezcla la vainilla, el agua de rosas y dos gotas de colorante, si lo vas a utilizar. Termina de revolver.
· Vierte la mezcla sobre un molde cuadrado mojado y déjalo reposar descubierto en un lugar fresco 24 horas.
· Mezcla y tamiza el azúcar glas y la maicena hasta que quede un polvo fino. Corta el dulce en rectángulos pequeños y rebózalos en el azúcar.

Más info | Turquía.com – Lokum

Dieta atlántica y dieta mediterránea

La segunda es de sobra conocida. La primera, no tanto. De hecho es, o al menos parece ser, al igual que la mediterránea, un “invento” con fines comerciales detrás. Pero ¿qué tiene de especial la dieta atlántica para que los expertos aseguren que es mucho mejor que la mediterránea? Ante todo no hay que confundir dieta atlántica con lo que se come en Galicia. En Galicia, como en cada casa, dentro y fuera de Galicia, se come lo que se come y punto. Hay sitios donde se come mucha carne, en otros mucho pescado, en otros mucha verdura, et sic…

La dieta mediterránea todos la conocemos: alto consumo de vegetales, frutas, cereales… el uso de aceite de oliva, consumo de aves, pescados, carne roja y vino -en cantidades moderadas. Esta dieta la comparten los países del “arco mediterráneo”: España, Francia, Italia, Grecia y Malta.

Las virtudes de la dieta atlántica, siendo similares, son bastante diferentes. En las zonas atlánticas es característico un mayor consumo de pescado y marisco, vegetales (sobre todo patatas y legumbres), así como frutas y hortalizas. También es muy importante el consumo de productos lácteos y de vinos, de gran calidad debido al clima.

Tal vez la principal característica de esta dieta no sea tanto el consumo de estos productos como la forma en que son consumidos. Me explico. La dieta atlántica tiene como uno de sus puntos fuertes el hecho de que los productos son elaborados con sencillez: cocciones y planchas frente a fritos o empanados. Esta forma de prepararlos mantiene una mayor calidad y un valor nutritivo más alto. Además, la forma de comer es diferente: se come bien y se disfruta de la comida, con grandes sobremesas que dejan entrever una filosofía de vida mucho más pausada y calmada.

En casa, por suerte, y debido a que Doña Esposa es gallega, disfruto de un mix de ambas dietas, y puedo decir que… de ambas, me quedo con la atlántica… Si es que, como dice mi hermano, parezco yo más gallego que ella jejejejeje…

Vuelve Mirinda: vuelve la infancia

MirindaProbablemente para muchos de vosotros, la palabra “{es:Mirinda}” no signifique nada porque no la habéis conocido. Si acaso habréis visto alguna vieja botella en una serie que huele a rancio de la televisión pública española.

Pero para la gente de mi generación, la Mirinda era, y será por siempre, la bebida de nuestra infancia. Adquirida por el grupo PepsiCo, Mirinda es un refresco autóctono de aquí, de España, que se implantó con gran fuerza en todo el mundo. Desbancaba en popularidad a la todopoderosa Fanta de Coca Cola. Muchos crecimos con ella, pero para algunos de nosotros, la Mirinda es mucho maś que una bebida o un sabor…

Y es que cuando tu padre ha trabajado más de veinte años en la antigua planta embotelladora de Pepsi de Sedaví -antes de que le dieran la patada y cerraran la fábrica, lo normal es que en tu casa hubieran los productos estrellas, esto es, Pepsi, Mirinda de naranja y Mirinda de limón.

Pero un buen día, hace ya más de diez años, dejó de venderse en España. Despareció, en el momento en que el grupo KAS adquirió Pepsi y trasladó su producción fuera de la Comunidad Valenciana, implantando su marca propia de refrescos cítricos. Pero Mirinda sigue comercializándose en muchos más sabores en todo el mundo… Toda una injusticia.

Antiguo anuncio de MirindaCuál ha sido mi sorpresa estas navidades, cuando yendo a comer a casa de mi hermano, me ha plantado una botella de Mirinda en la mesa. ¡¡Alucinante!! Casi me salía la lagrimilla. El mismo sabor mucho más intenso que el de la competencia, la mitad de gas, y con ese regustillo que śolo te pueden dejar tantos y tantos años de nostalgia.

Por falta de tiempo, no he podido comprar para casa, pero hoy, después de un magnífico finde-escapada en Calpe, al ir a visitar a mi hermano para ver a mi sobrinillo, me ha dado una bolsa con cuatro botellas de 2 litros de Mirinda.

Ni que decir tiene que ya le he encargado que me compre maś, mucha más. Ojalá Pepsi siga por este camino, que no sólo sea un revival pasajero, y vuelva a encantar y emocionar a toda una generación con uno de los mejores sabores que para mí existen en el mundo de los refrescos.

Por si os interesa, podéis adquirirla en las tiendas Vidal, y en los supermercados Alcampo, en formato de 2 litros, a precio de 0,99 €.

Croquetas (según José Andrés)

CroquetaEsta es la receta de las clásicas y deliciosas croquetas según José Andrés en “Vamos a cocinar” de TVE. El hecho de que escriba este post es que, por unas o por otras, siempre acabamos perdiendo, donando cediendo nuestra copia de la receta… así que si la pongo en internet, podré acceder a ella desde la Blackberry…

 

Ingredientes:

½ litro de leche.
1 hueso de jamón.
120 gr. de mantequilla o aceite de oliva (1 taza pequeña)
80 gr. de harina.
1 cebolla picada.
200 gr. de pollo, y jamón al gusto.
Una pizca de sal.
2 huevos.
Pan rallado.

Preparación del roux

Poner a infusionar a fuego lento el hueso de jamón en la leche. Lo dejaremos así hasta que empiece a cocer. Cocer aparte el pollo y dejar enfriar un poco.

Poner en un recipiente (sartén grande) la mantequilla o el aceite. Si es mantequilla, dejar a fuego lento hasta que se derrita haciendo “burbujas”.

Cortar el jamón en cuadraditos pequeños. Cortar la cebolla muy finita, y sofreír en el aceite hasta que quede translúcida. Entonces, añadir el jamón y la harina. Cocinar la masa hasta que explote toda la harina y quede bien hecha.

Mientras tanto, limpiar el pollo ya cocido y cortarlo en trocitos pequeños. Para medio litro de leche, 200 gramos de pollo, y así en proporción.

Cuando la harina esté cocinada, y la leche cociendo, se mezcla, procurando quitar los grumos. Se añade el pollo y se amasa bien hasta que comience a separarse de la sartén. Rectificar de sal. Debe quedar una pasta más bien espesa.

Cuando esté listo, poner a enfriar cubriéndola con film transparente para que no haga costra. El film debe estar sobre la masa, tocándola, no cubriendo el recipiente donde la hayamos puesto a enfriar. Si es posible, hacer el día anterior.

Para hacer las croquetas:

Poner un poco de harina en la mesa y extender. Se pone toda la masa ya fría sobre la harina, y se hacen varios tacos. Se hace un “churro” de forma que quede la masa extendida con el mismo grosor con el que queremos las croquetas. Con un cuchillo al que hemos enharinado la punta previamente, cortaremos el “churro” consiguiendo las croquetas con un grosor uniforme y de la longitud que queramos. Cuando ya las tengamos cortadas, y antes de empanarlas, les damos la forma más redondita característica de las croquetas.

En un bol, batimos dos huevos. Con la ayuda de una cuchara y un tenedor para no empanarnos los dedos, cogemos las croquetas y las vamos pasando primero por el huevo batido, y luego por el pan, procurando que queden bien cubiertas de éste.

En una sartén profunda o una olla, ponemos aceite en cantidad, de forma que las croquetas vayan a quedar sumergidas. Lo calentamos hasta que comience a humear (unos 190 ºC.) , y en ese momento las vamos introduciendo. Cuando estén doraditas, a nuestro gusto, las sacamos y las colocamos sobre un plato con papel absorbente para evitar que queden aceitosas. Cuando el papel haya absorbido el aceite, se pueden colocar en otro plato o fuente para llevar a la mesa y servir calentitas.

Una vez fritas todas, se pueden comer bien con tenedor y cuchillo, bien sólo con tenedor, o bien con las manos viendo una buena peli tirados en el sofá… que es lo que más mola.

El chorizo de Pamplona… ummm… qué rico…

Cuando yo era pequeñito, no me gustaba el jamón.

Sé que esto puede sonar a aberración, siempre y cuando pensemos que mi pequeño Pezuñitas está viviendo sus últimos momentos atornillado a su soporte… Pero así era. Yo era el único de la familia al que no le gustaba. Un día, recuerdo que mis abuelos compraron un jamón para mi tía y otro para mis padres… y a mí me compraron todo un “chichi rojo” para mí solo.

Ya ves… eres un niño, y tu vocabulario -y tu gusto- está reducido. ¿Y a tí qué te gusta comer? Pues “chichi rojo”. Osea, pamplonés, o chorizo de Pamplona. Y como a tí sólo te gustaba eso… pues no te ibas a quedar sin comerlo :P Pero… ¿qué es el chorizo de pamplona?

El pamplonés

El chorizo de Pamplona es un embutido crudo-curado, cuyos ingredientes son un picado de carne (de cerdo o de cerdo y vacuno) y tocino condimentada con sal, pimentón, otras especias y aditivos. El pimentón prolonga la conservación del producto, limitando su oxidación; la sal actúa como conservante al evitar la contaminación microbiana pero también ayuda a que la grasa adquiera firmeza y, junto con el pimentón, aumenta el sabor de la masa. La mezcla se amasa y se embute en tripa natural o artificial en forma de vela con un diámetro mínimo de 40 milímetros. Su aspecto exterior es ligeramente granulado y, al corte, el tocino adquiere (debido al picado fino característico de este embutido) forma de grano de arroz y permite la diferenciación visual entre carne y tocino.

Revista Consumer

De niño y de adulto, es probablemente uno de mis productos de charcutería favoritos. Su sabor, su color, su olor y su textura son uno de los recuerdos que conservo de mi infancia. Quizá porque era una de las pocas cosas que realmente me gustaba comer cuando era pequeño.

Existen muchas marcas, y se puede adquirir en cualquier superfície comercial o charcutería. Pero tienes que tener en cuenta que debido a su composición, esto es una bomba… engorda como dios -no apto para dietéticos- y vale la pena gastarse un poco más de dinero y comprar los chorizos más caros, porque la diferencia de precios no es excesiva, y la calidad del producto sí. El chorizo de Pamplona por antonomasia es El Pamplonica, que fue la empresa que creó originalmente este delicioso embutido. Su sabor es suave y ligeramente picante. Graso, de un color rojo encarnado por el pimentón, y de textura agradable al paladar. Póntelo en un buen pan casero, con queso curado… y disfrutarás lo que no está escrito…

Querido enfermillo, no sé si lo has probado alguna vez, pero si no lo has hecho… podrías hacerlo. No te decepcionará. Ahhh… qué recuerdos me trae de mi infancia… cómo pasa el tiempo.

Fuentes: Revista Consumer

Tus amigos no te olvidan (II)

Con sólo veinticuatro años y ya está herida de muerte. Alguien le ha lanzado un ataque mortal del que no sabremos si se recuperará.

Coca Cola Light

Y es que la [[Coca-Cola Light]] está pasando su momento más angustioso. De nada nos sirve recordar los buenos tiempos, donde rutilantes divas internacionales de la canción protagonizaban sus anuncios junto a eternos personajes de animación… Ahora la amenaza es real, y se llama Zero. La mítica Diet Coke, que desde 1982 se ha ganado por méritos propios una posición afianzada en el mercado, distinguiéndose su sabor incluso del producto original, ahora se ve seriamente amenazada por un gato nuevo en el vecindario. Dice que sabe igual que el original, y que tampoco tiene azúcar. Dice que tiene unos edulcorantes que hacen que no pierda sabor. Y por tanto se solapa en el ámbito para el cual la Coca-Cola Light fue elaborada en un principio.

¿Pero qué pasa con nosotros? ¿Qué pasa con quienes nos gusta la Light no por el simple hecho de no poder beber la original, sino porque nos gusta su sabor tal y como es? Y respondiendo a esta pregunta entra en escena la [[Coca-Cola Zero]]. Ése nuevo gato en el vecindario queha venido a revolucionarlos a los demás. La Zero “conserva” el sabor original, o al menos “se aproxima más” a éste, al emplear otro tipo de edulcorantes. Es por esto por lo que los consumidores “obligados” de la Light, los que no pueden beber la original, se pasan de cabeza a la Zero. Y ahí es donde nos encontramos de nuevo ante una situación bastante desagradable para quienes preferimos la Light.

La semana pasada mis sospechas más amargas se convirtieron en realidad. En la máquina de refrescos del tercer piso, el reponedor de Coca-Cola perpetró la sanguinaria transmutación del producto. Aparecía el botón de Light. Pulsé y salió Zero. Algo en mi interior tembló. Se acercaba el final.

Esta semana, ya no hay ni rastro de la Light. Ahora, sólo hay Zero. Y desolación.

Desde 1982, la fórmula no ha variado. Sí ha habido variaciones en su sabor, pero en forma de productos paralelos, como el limón, la lima, la cereza negra o la vainilla (actualmente no disponibles en nuestro país). Y en estos 24 años de historia, lo que comenzó como un sub-producto, ha adquirido entereza y singularidad propia, consolidando su sabor y su mercado. ¿Por qué matarla ahora? Es fantástico que hayan creado un producto para el segmento que no estaba conforme con el sabor pero… ¿qué necesidad hay de suprimir el producto que nos gustaba a los demás?

Ojalá esto no sea la crónica de otra muerte anunciada, como la del [[McRib]]… Esperemos que los directivos de Coca-Cola lo tengan claro.

Actualización al hilo del McRib:

El McRib ha vuelto esta semana a los restaurantes americanos.

Jose Andrés, al límite…

<%image(20060126-andres_200.jpg|200|150|Jose Andrés)%>

Todos conocemos a este señor. De lunes a viernes, en la Primera, Jose Andrés nos deleita con sus recetas, y nos hace estallar a carcajadas con sus cariñosas “payasadas”. Pero ahora quiero mostraros un video de la tele americana, la MSNBC, donde de cocinero se eleva a showman. Lástima que tengáis que usar Explorer para verlo, pero vale la pena…

Jose Andrés, tortilla y tapas
(Haced clic en launch video)

Hoy, comemos cocido.

<%image(20060125-Cocido_Gallego.jpg|200|240|Lo que voy a comer)%>

En plena crisis existencial de mi presencia en internet, con los politiquillos del país rajándose por el Estatut, con los politiquillos de este otro país de aquí protegiéndose de la amenaza catalana queriendo crear un dominio .cva, y pidiendo que vuelva al Reino el Llibre del Repartiment, puesto que los catalanes han secuestrado vilmente los archivos de Salamanca, con DJ Visent dando por culo con su musiquita apestosa, falto de curro y falto de ideas para remodelar mi web y el logo de Live-Sites, he recibido una misteriosa llamada desde las profundidades.

Se trataba de mi estómago. Oh, sí, mi pluscuamperfecto estómago, oculto bajo las profundidades de mi mística curva de la felicidad, cuidado celosamente durante veintiséis años, y mimado en demasía por mi maravillosa mujer. Ése, ése mismo era quien reclamaba atención.

Y es que hoy, amigos, que hace un frío que pela, que está nublado, que si el cielo se cae sobre nuestras cabezas manda a tomar por culo a todos los pájaros, que no apetece una mierda hacer nada, que el curro está más triste que Manolo Escobar cuando le robaron el carro, mi estómago tiene un motivo para estar feliz.

Y es que hoy, amigos, comemos cocido.

Brandy, cognac y armagnac.

< %image(20060121-courvoisier.jpg|108|150|Courvoisier XO)%>

Wikipedia dice:

El brandy (apócope de brandewijn; holandés: vino quemado) es el término en general usado para el vino destilado, casi siempre con un 40-60% de volumen en etanol. Adicional al vino, este alcohol también puede ser hecho de pulpa de uva o de jugo de fruta fermentado. A menos que se diga lo contrario, el brandy está hecho de vino de uva.

Y eso, queridos amigos, lo convierte en mi bebida espirituosa preferida. El brandy era vino destilado que hacía más fácil la conservación para los comerciantes. Luego le añadían agua poco antes de su consumo para devolverle sus “propiedades”. Pero descubrieron que sin añadir agua, y transportándolo en barricas de madera, mejoraban sensiblemente sus cualidades.

… Continuar leyendo »

Highslide for Wordpress Plugin