Como pingüinos
Archivado en: GeneralEs la noticia del día. Para variar y comentar algo que no sea la crisis… o las navidades Hoy era el día en que los termómetros iban a ponerse tibios… bueno más que tibios helados. Y yo con dos cojones una camiseta de asas, polo de primavera y calcetines finos como atuendo para afrontar el termostato de la oficina el gélido panorama.
Me encanta el frío, y la lluvia… pero no hasta estos extremos. Hoy parece que el autobusero de la 140 se lo ha tomado con calma y pachorra, permitiendo dejarnos tirados a una señora y a mí durante una media hora a la intemperie, con el cielo que parecía que iba a caerse sobre nuestras cabezas, un aire de narices, y poallando con alegría.
Hoy que era día de paraguas, calzoncillos de cuello vuelto, bufanda, guantes y orejeras; estaba yo en la parada del autobús únicamente con mi chaqueta de piel como abrigo. Manda carallo.
En fin, será que hace tanto que no voy por Galicia, que se me ha olvidado lo que es el frío de verdad. Mañana no me cogerán desprevenido. Dixit.
Escrita el Lunes, 24 de Noviembre de 2008, a las 19:30 h. y archivada en General. Puedes seguir las respuestas de esta entrada a través de la RSS 2.0. Puedes hacer trackback desde tu web.











