Cuánta razón… HOY ES 6/6/6… y eso se nota
Y es que cuando un funcionario está cómodo en su poltrona, deja a una neurona haciendo sudokus y a la otra tomándose en el bar un refresquito para aliviar las altas temperaturas… puede pasar de todo. Y no se debe a ninguna conjura satánica… no… se debe más bien a… vale, mejor me callo.
Llevo toda la puñetera mañana pegado al teléfono (parte de mi trabajo), contestando una y otra vez para dar información de gestiones que se realizaron hace dos semanas. Intentando explicar que cuando una gestión “se ha pasado a back”, es que “se ha pasado a back”, y los chicos de back no hacen rehenes, ni dan explicaciones.
Si te estoy diciendo que una gestión estará “a lo largo del día”, quiero decir concretamente que estará “a lo largo del día”, ni antes ni después. Y si no eres capaz de asumir que no trabajo para tí en exclusividad y que no voy a rastrear tu gestión como si fuera un puto sabueso que olisquea el culo de un caniche, pues bájate al bar y pídete un vaso de vino un poco más grande de lo normal.
Si “no hay stock de terminales”, es que “no hay stock de terminales”. Y eso es impepinable. No te me pongas a chillar, a llorar o a patalear por teléfono porque eso no va a hacer que los duendecitos de Nokia fabriquen un teléfono que te traiga Santa Claus para tí, dejando su retiro veraniego en las Bahamas. Ah… y aplícate la puta ley de Murphy, que en el momento en que me supliques que ponga a todo un puñetero departamento a trabajar “para cambiar el modelo de terminal”, seguro que entra una oleada salvaje de tropecientosmil terminales… y entonces se quedan sin stock del modelo nuevo que has elegido.
¡¡¡Se sienten, coño!!! De verdad, enfermitos, qué mañanita… O lo decía, o reventaba… y no estoy por la labor de esto último.
Más sobre Mis dos céntimos (73 de 83 artículos) »
Dios aprieta, pero no ahoga.
Después de casi dos años haciendo tu trabajo, que (indirecta pero directamente) te enteres de que tus jefes están ...












