El resfriado
Archivado en: La vida realSon pocos al año, como tres o cuatro. Pero siempre están ahí. Nunca fallan. Llegan en el momento más inesperado. Una mañana te levantas y tu organismo te dice que algo no va bien. Suspiras resignado.
Dolor de garganta, te notas “cargado“, tu cerebro empieza a acusar lentitud y un extraño cansancio… luego vienen los mocos, escozor de ojos, los estornudos, la voz se te torna medio gangosa… Y de repente te das cuenta de que ya no hay marcha atrás: vas a pasar tres días de pena, y otros dos, de regalo. Lo peor es que no hay tortilla de aspirinas lo suficientemente cargada para mejorar la situación.
Oficialmente, estoy resfriado.
Escrita el Jueves, 11 de Septiembre de 2008, a las 13:24 h. y archivada en La vida real. Puedes seguir las respuestas de esta entrada a través de la RSS 2.0. Puedes hacer trackback desde tu web.












