¿Enseñar Linux o Windows a tu hijo?
Archivado en: Informática, Mis dos céntimos
Ahora que tengo un sobrino, y supongo que su padre se hará la misma pregunta llegado el momento, pienso en voz alta imaginando mi propio futuro… y aunque la respuesta sea tremendamente sencilla, y no admita discusión… únicamente Linux puede, a la larga, no resultar la opción más recomendable.
Me explico. Del mismo modo en que eliges qué orientación vas a dar desde el principio a la educación de tus hijos, es evidente que si desde pequeños les habitúas y les manejas en entornos Linux, su vida delante de la pantalla será más productiva, más segura y desde luego más agradable. A pesar de los esfuerzos de la administración pública por incorporar Linux a las aulas, y enseñar a los estudiantes; no nos engañemos. El mundo real, el de la empresa donde trabajarán, utiliza Windows intensivamente. Y esto es un hecho innegable: tienes un 99% de probabilidades de encontrarte con un puto XP instalado en tu puesto de trabajo.
Además, tu hijo también pasará probablemente por su época gamer, con lo que requerirá de ventanitas y benchmarks para jugar a sus juegos violentos favoritos. Además el messenger, el myspace y todas sus pijadas propietarias afortunadamente no funcionan en Linux.
Desde mi punto de vista, la opción más inteligente debería ser la convivencia de ambos sistemas en una sola máquina, siendo siempre la distribución de Linux el sistema operativo principal, al que acostumbrarás a tu hijo a utilizar. Windows debe ser visto como un sistema residual, que sólo es útil en determinadas circunstancias, básicamente para correr aplicaciones propietarias y juegos; pero debe verlo como un entorno secundario, inseguro y peligroso: lo que efectivamente es. Obviamente estando acostumbrado a manejarse en Linux, Windows le parecerá incompleto y complicado en demasía, y a pesar de todo lo utilizará con soltura, ya que sabrá de la estupidez humana, y de que muchos prefieren una caída breve y una parada en seco a la hora de elegir sistema operativo… pero no hay más remedio si quiere utilizar las herramientas más potentes del mercado, que paradójicamente han sido diseñadas para el sistema operativo menos potente del mercado.
Querido enfermillo, como tu hijo será infinitamente más receptivo a la tecnología incluso que tú, redomado geek, te darás cuenta de que en muy poco tiempo te estará dando lecciones de Linux… y que manejará igualmente Windows… pero no hará las comparaciones como tú “Ah, vale… esto es el XXXXXX de Windows“, sino más bien al contrario “Ah, claro… esto es el XXXXXX de Linux“.
Los usuarios de Linux no debemos -o no deberíamos- ser tan extremistas como los usuarios de Windows, que defienden con fervor casi integrista sus ventanitas contra todo lo que no venga de Redmond. El bilingüismo abrirá más puertas…
Doble sabor, sensación única.
Escrita el Miércoles, 19 de noviembre de 2008, a las 16:00 h. y archivada en Informática, Mis dos céntimos. Puedes seguir las respuestas de esta entrada a través de la RSS 2.0. Puedes hacer trackback desde tu web.










