La cura para el drama médico común.

Soy fan de House. Le tengo que dedicar una sección en mi blog. Estoy enganchado. Cada martes, necesito mi dosis, o si no paso toda la semana con el mono. Silbo la canción en todas partes, y llego incluso a tomar como propias algunas de sus reflexiones más corrosivas (que suelto impunemente al teléfono en mi trabajo dejando a la gente a la altura del betún sin que sus descansadas mentes se den cuenta).
Sé que esto suena a reflexión dominguera, pero efectivamente, lo es. Hoy mientras veía Bricomanía (sin comentarios, por favor, últimamente veo cosas muy raras en la tele) tan ricamente con Doña Esposa, me dio por pensar en una duda que me puso mi hermano sobre el tapete hace algún tiempo. Él, fiel seguidor de Los Hombres de Paco, jura y perjura que es una buena serie. Es cómica, no lo niego. Con sus puntitos de drama, tampoco lo niego, y es un formato bastante refrescante si lo comparamos con otras series del mismo género “made in Spain”. Pero le puse en la tesitura siguiente: Si tuvieras que elegir entre Paco y House, ¿qué elegirías?.
Y se lo pensó, poco pero se lo pensó. Dijo “Hombre, pues me quedo con Paco”. Y yo le dije: “Vale, porque lo hacen en días distintos. Pero ¿y si lo solaparan con House?… y el video no fuera la solución, claro.” Entonces su respuesta fue diferente.
Pero él contraatacó inteligentemente: “Tú eras megafan de Expediente X. ¿Y si lo solaparan con House?” Antaño, hubiera dicho que Mulder y Scully… pero haciendo una evaluación de ambas series… hoy por hoy me quedo con el doctor House… incluso si me hubiera dicho Crossing Jordan (que ya es jodido), me quedaría con House.
Y es que, claro, este contraataque no fue gratuito, porque yo le dejé caer la siguiente pregunta (obviamente no fue tal y como la apunto): “Si ponemos a House como paradigma de un gran producto televisivo, el mejor producto televisivo que hoy por hoy podemos ver en nuestras pantallas, un baremo muy simple para saber la calidad de dicho programa sería ése: entre House y el programa XXX, ¿cuál verías?”
Claro yo entiendo que me metí en camisa de once varas, porque desde luego contra gustos no hay nada escrito, y cada cual te dará su opinión del color del cristal con el que la mire. Pero la pregunta no dejó de ser interesante. En cada momento de tu vida, las cosas que antaño te parecían fantásticas, pueden de repente no ser tan fantásticas, y darte qué pensar diciendo “Otras, y como era yo capaz de ver esto…”
Yo considero que en estos tiempos de tele-basura, donde cualquier maruxiña media puede empalmar una tras otra hasta una media de 8 telenovelas seguidas, donde la calidad de los productos que emiten las televisiones es mucho menos que mediocre, y donde las noticias cada vez son más escabrosas y políticas…series como House son un alivio para nuestra salud televisiva, y mental. Pasamos más de tres horas diarias de media frente al televisor. No está mal que de tanto en tanto, la propia televisión nos de un respiro.
La serie de la Fox nos pone en la piel de Gregory House, un médico brillante, cuya efectividad radica más en una especie de don que en su propia experiencia y conocimientos, que emplea las drogas para paliar su dolor, y que mira a la vida con ojos irónicos e hirientes. Nos hace reir con cada sacasmo, y nos hace ver que el drama médico común en muchas ocasiones no es tal, sino las paranoias que internet y la televisión nos forma en nuestras mentes. Sus métodos no son nada ortodoxos, pero sin embargo, funcionan. Nadie muere. Y si muere, por lo menos saben por qué ha muerto.
¿Qué tiene esa serie que me enganchó desde el primer capítulo, y no los Hombres de Paco, por ejemplo? Pues la verdad es que no lo sé. Pensando profundamente, todavía no he llegado a averiguarlo, pero es como una droga. Cada martes, necesito mi dosis. Quizá es su forma de ver la vida y de afrontar el día a día. La forma de enseñarnos que por mucho que nuestros problemas sean muy grandes, siempre se pueden complicar todavía más. Es como una especie de terapia que ahonda en las relaciones humanas más simples y a la vez más complejas, de una manera directa y sincera… brutal quizá. Pero honesta. De ese médico, podemos aprender cosas…
¿Qué te aporta ver Los Hombres de Paco? A mí, personalmente, lo que me ha aportado el 99% de las series de producción española: vergüenza ajena. A ver cuándo algún productor español decide hacer algo como House. No tienen huevos… como decían los Mojinos Escozíos.
Ahora piensa lo que quieras, como ya te he dicho, esto es una reflexión dominguera. Pero ahí van mis dos céntimos.












