Luces 24 horas
Archivado en: Cuatro ruedas, Mis dos céntimosTodos los martes, cuando regreso de mi trabajo a recoger a Doña Esposa para comer en casa, se repite la misma escena. Una policía local que me suele dar el alto para ceder el paso a los peatones que pretenden cruzar la avenida, me indica amablemente, agachando las manos, apuntando hacia los focos de mi coche, guiándose con la mirada, sonriéndome y a la par haciendo el gesto de los pajaritos, que llevo mis luces de cruce encendidas de día.
¿Me atreveré éste, que será mi último martes aquí, a bajar la ventanilla y amablemente indicarle que las llevo encendidas por mi propia seguridad? Ummmm… quizá no. La chica parece demasiado tímida. Tampoco es cuestión de sonrojar a la autoridad.
Escrita el Jueves, 31 de Julio de 2008, a las 19:06 h. y archivada en Cuatro ruedas, Mis dos céntimos. Puedes seguir las respuestas de esta entrada a través de la RSS 2.0. Puedes hacer trackback desde tu web.











