28May

Rover: 1883 – 2005

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RoverEscribo esto casi casi con lagrimillas en los ojos. Es un réquiem que llega tarde, muy tarde. Obscenamente tarde podría decirse. Porque durante los últimos tres años, en mi paso por Timofónica, me he descolgado tanto de la realidad, de los sueños y las ilusiones, que algo con lo que siempre había fantaseado “cuando me tocara la lotería” jamás podrá hacerse realidad… porque si alguna vez me toca, ya no podré comprarme el coche que siempre quise tener.

Esta mañana, tomando café, he tenido la osadía de rebatirle a la mujer de mi jefe que los míticos coches {es:Rover}, por los que yo suspiraba desde el instituto, todavía se fabricaban. Ella me decía que se compró uno poco antes de la quiebra de la firma, y que lo tuvo que malvender… y yo no le creía. En mi memoria, permanecían inalterables los recuerdos, no tan lejanos, de tantos y tantos que conduje en mi etapa de conductor de coches de alquiler. El recuerdo de la foto que me hice en Nápoles en 1997 junto a un almacén propiedad de la marca, todo feliz en mi viaje de final de bachillerato…

RoverEn un momento de asueto, he puesto “Rover” en gúgel… y ha llegado mi sorpresa. Tremenda, mayúscula y desesperanzada. {es:BMW} tomó las riendas de la marca aproximadamente en 2000 y se fundió a todo el {es:Grupo Rover}, hasta cerrar la última factoría de la marca de Coventry en 2005. Ni los restos, ni el honor, ni siquiera el nombre existe ya. Los derechos de explotación de los nombres de la marca han sido adquiridos por {es:Ford Motor Company} y {es:Nanjing Automobile Group}. Rover ha pasado a la historia.

Atrás quedan ya el Rover 416 SI verde oliva de mi profesora de literatura del instituto, el primero en el que me fijé, el Rover 220 Coupé que andaba por mi barrio, que me encantaba por su deportiva sobriedad cuando todos suspiraban por los coches con más alerones y bajos… y el Rover 75, en color marfil, acabados en madera y cuero blanco, que fue el último que conduje, y del cual me enamoré profundamente por su porte señorial…

Como colofón de esta noticia, novedosa para mí, pero bien desfasada para el mundo, he encontrado en Microsiervos esta entrada, que testimonia fantasmagóricamente el final de la compañía. En fin… requiescat in pace.

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Escrita el Miércoles, 28 de Mayo de 2008, a las 18:28 h. y archivada en General. Puedes seguir las respuestas de esta entrada a través de la RSS 2.0. Puedes hacer trackback desde tu web.

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