21 de marzo de 2011 »

Hoy me ha vuelto a pasar. ¿Y cómo le dices que no? Alguien te sigue en twitter, y de repente quiere ser tu amigo en Facebook. ¿No os ha pasado?
Seguro que sí. Entonces inocentemente, respondes a su solicitud de amistad con un simple “perdona, ¿nos conocemos?” Porque resulta que de repente ves una cara y un perfil de un corte y unas características que se parcen más bien poco o nada a lo que tu considerarías “tu amigo”… y aquél te contesta “sí, del twitter”. ¿Y qué haces? Ya has cometido el grave error de establecer contacto humano… Pero, ¿es tu amigo de verdad? ¿Siquiera tu conocido?
En Twitter y Facebook sucede algo muy curioso. La interacción entre las personas es completamente distinta. En Twitter, te pueden mencionar, y lo harán, quieras o no. Y se puede formar conversación alrededor de ti, quieras o no. Es por eso por lo que utilizo Twitter de una manera “más profesional”. En Facebook, en cambio, tú decides si quieres que haya o no conversaciones, y si quieres eliminar a alguien parcialmente de tu timeline… y de los de los demás. Twitter no permite medias tintas.
Y si tú quieres , puedes hacer que alguien se entere de lo que pones en FB y no en Twitter, pero como en este caso, puede suceder que te aborde con una solicitud de amistad que incluso te hace preguntarle pór su identidad.
El problema al fin y al cabo, es una cuestión de moralidad. O de ausencia de ella. Perdón, ¿dije moralidad? No, quise decir excrecencias plúmbeas.
Mi próxima noche de los cuchillos largos se abstraerá de todas esas cuestiones, y aliviará la carga de mi timeline…
25 de octubre de 2010 »
Leo estupefacto en el Washington Post que una mujer ha tenido que “dejar” a amigos suyos en Facebook porque le agobiaban con las actualizaciones de sus amigos sobre sus hijos, o el estado de sus embarazos.
Cielo santo. Vamos a ver. Es un misterio de la estupidez humana, del que yo ya me siento purgado tras mis dos Noches de los Cuchillos Largos™.
Obviamente, tienes un problema: eres estéril. Bien. Es jodido. Puede no tener solución. Puede que te hayas resignado. Que tu vida sea una mierda. Pero… además de ser estéril, ¿eres gilipollas?
La gente, por norma general, es (o trata de ser) feliz, tiene hijos, familias, esperanzas y anhelos. Es normal que no compartan tu sufrimiento y se pasen todo el día gimiendo, llorando y rezando por ti. Del mismo modo en que tú no compartirás el sufrimiento que tengan ellos cuando se queden en el paro, o fallezca un familiar o un amigo en circusntancias trágicas. Es absolutamente normal que, del mismo modo en que tú no quieres ver publicado todo eso, sus amigos y familias sí quieran ver gozosos cómo transcurre su vida.
Si “has tenido que eliminar amigos”, bien por ellos: si no te alegras de sus gracias, tampoco te compadecerás de sus desgracias… así que ¿amigos? No, creo que esa no sería la palabra que definiría tu relación con ellos.
Repito el fundamento de mi Noche de los Cuchillos Largos ™: Si cuando te viera por la calle me cambiaría de acera, es que no quiero saber nada de ti.
Dicho esto, qué ganas tengo de ver a mi familia.
Via | Washington Post: Infertile couples cope with prolific Facebook friends
1 de agosto de 2010 »

Si la continuidad de mi vida conyugal dependiera del señor Zuckerberg, estaría salvada.
Je, je, je, je…