Diez años
Ya han pasado diez años. Diez ni más ni menos, desde que mi vida cambió.
Mi balance de estos 10 años, en letras y números…
- he encontrado 1 maravillosa novia, que desde hace cinco es mi mujer
- hemos tenido 1 hijo perfecto (¿qué puedo decir? soy el papá más feliz del mundo)
- nos hemos comprado un piso en propiedad (mi hogar)
- he tenido 3 coches (uno de segunda mano y dos “vírgenes”)
- he usado 6 móviles (aquí me he portado bien)
- he sido propietario de 8 dominios de internet
- hice rodar algunos proyectos (unos acabaron bien, otros mal, otros no acabaron, otros están en marcha y otros llegarán)
- llevo a mis espaldas más de 300.000 kilómetros
- he tenido 6 trabajos (0 han sido 7, no tengo ni idea… he perdido la cuenta)
- he estudiado lo que realmente quería estudiar
- he ganado y perdido muchos amigos
- he ganado y perdido muchos enemigos
- he comenzado a fumar y he dejado de fumar
- he ganado y perdido muchos kilos
- he perdido mucho pelo
-
nos hemos hecho un tatuaje (‘Compromiso’, que es como se llaman los anillos, icono de cabecera de este blog y marca de todos mis proyectos)
- ‘My Heart Will Go On’ sigue siendo nuestra canción
… ésos han sido mis últimos diez años, en grandes cifras y a grandes rasgos ¿Y qué hizo que todo cambiara? Bueno pues…
ELLA
Con mayúsculas. Mi esposa, mi amiga, la madre de mi hijo. Hoy hace exactamente diez años que entró en mi vida por primera vez. Una noche fría de diciembre, vino desde Vigo para quedarse para siempre en mi corazón. Esto es precisamente lo que hoy celebro. Gracias por estos primeros diez años de felicidad Mi Niña.
Siempre Juntos. Siempre.
El papá más orgulloso
Efectivamente, no me equivoqué cuando “elegí” el sexo de mi hijo, manteniendo firme mi postura de que iba a ser varón, incluso llegando a echar por tierra las ilusiones de mi mujer y mi madre en la misma sala donde le realizaron la ecografía que desveló su virilidad…
Y esta noche, aproximadamente hace diez minutos, mi adorado vástago ha expresado su gratitud hacia mi persona vocalizando magníficamente su primera palabra… “papá”.
Hoy mi ego se siente henchido. Y el hecho ha sido felizmente recogido en vídeo. Es una lástima que sólo unos pocos lo vayáis a poder ver… ‘Ohana.
Cierro el blog…
Se acabó lo que se daba. Este blog está cerrado “hasta nueva orden”. Si has llegado hasta aquí, no te preocupes… puedes navegar por los archivos, comentar, etc… pero no se actualizará más.
Puedes encontrar más información actualizada, y los nuevos proyectos que sí que están activos y se mantienen en:
El caso es que…
… “Manny Manitas“, como se mofa de mí Doña Esposa cuando intento emular al crack de Bricomanía, se acaba de desmontar una mesa que lleva con él en su habitación desde el instituto. Esa mesa me ha acompañado durante mi época estudiantil, para pasar a formar parte de la cocina de mi anterior hogar, y ahora ya no tenía utilidad… ese corpo pedia terra.
Pero también me había encargado Doña Esposa que me deshiciera de una mesa auxiliar que compramos para la tele de la habitación… y cuando he sacado a pasear a Decker, me he detenido en seco. Por un instante he tenido la convicción de que no tenía que hacerlo. Aquella mesa debe estar en la habitación donde está por algún motivo que todavía no logro entender. Luego me dirá que si no la desmonto yo, la desmonta ella.
Ya ves, cosas que pasan… normalmente en sábado… cuando me tomo mi tiempo “de macho”, con almuerzos imposibles y el Canal de Historia echando humo.
Bienvenidos a la república independiente de mi casa.
Seis vidas
Ahora ya no tengo ni la menor duda de que los gatos tienen siete vidas. Ayer fue un jueves santo muy duro para nosotros, especialmente para Zeus. En un terrible descuido por mi parte, dejé la ventana de la galería abierta. Fuimos a comprar, y a la vuelta (apenas 30 o 40 minutos), Zeus no estaba. Pasamos más de media hora buscándolo, por toda la casa, incluso subí a la terraza pensando lo ilógico: que había conseguido trepar. Pero no pensé en lo lógico: que había caído. Al rato, fuimos advertidos por una vecina de que nuestro gato se había caído.
Tres pisos de caída libre. Terrible. Jamás lo había pasado tan mal como el eterno tramo de escalera que bajé corriendo.
Inmediatamente bajamos a recogerlo. Estaba asustadísimo, a Doña Esposa le arañó todo el pecho y la espalda cuando le cogió. Cuando subimos a casa, le examinamos a fondo, y apenas cojeaba un poco de una pata. Probablemente por la dureza de la caída, aunque ahora y visto con perspectiva, probablemente no cayó directamente sobre el suelo, sino sobre algún objeto, de ahí su cojera. Esta mañana ya está perfectamente repuesto, no cojea y su actitud es absolutamente normal.
Zeus ya tiene únicamente seis vidas… pero no importa: sigue con nosotros. Y sé que algún día, los felinos dominarán la tierra. Tras vivir experiencias así, estoy completamente convencido.
Agridulce sensación
Ayer, tras casi un mes sin coche, recogí por fin a mi pequeño C3. La sensación fue bastante reconfortante: parece ser que los problemas ya se han solucionado por completo -cruzo los dedos. Así que hoy ya he podido comenzar a hacer “vida normal”.
Esta mañana hemos ido por fin a la que va a ser nuestra nueva entidad bancaria, a tener una primera toma de contacto, y nos hemos llevado un ligero susto. Últimamente vamos así, a salto de mata. Pero espero sinceramente que todo sea un simple y “anecdótico” contratiempo de 45.000 euros y que pronto podamos estrenar hogar. Cruzo los dedos. 2009, aunque no ha empezado mal del todo… está teniendo un inicio bastante inquietante.

Yo, en mi egocéntrica majestad, he creado círculos concéntricos alrededor de mi vida, como los anillos de los árboles, guiado y orientado por todos los palos que he recibido en mis seis lustros de vida. Transparente a más no poder. Simple. Sencilla. Directa. Como debe ser.














