¿y sí nunca…?
¿Y si nunca hubiera hecho caso a mi mujer una tibia tarde de finales de verano y aún siguiera atado de pies y manos en movistar? ¿Y si hubiera dejado que aquél agente comercial de tres al cuarto hubiera impuesto su odio hacia mí en forma de acoso laboral? ¿Y si nunca hubiera tenido la sana idea de que debía dejar de lado un trabajo por muy bien pagado que estuviera? ¿Y si nunca me hubiera enfadado tan tremendamente con aquél niñato que se creía mi jefe con su sonrisa estúpida que te invitaba a partirle la boca de un puñetazo? ¿Y si nunca hubiera hecho clic en aquél banner rojo? ¿Y si nunca hubiera salido de estrangis a hacer aquella entrevista de trabajo? ¿Y si nunca hubiera actuado impulsado por el corazón más que por la cabeza? ¿Y si nunca me hubiera atrevido a dar un paso sin saber si había suelo al pisar, o un precipicio donde caer?
Probablemente, si nunca hubiera hecho todas esas cosas, hoy no estaría tan cerca como estoy de tener un hogar.
Más sobre 'Ohana, Mis dos céntimos (15 de 94 artículos) »
La bola mágica número 8
Estamos a un sólo paso. Dependemos de una contestación, una simple contestación de la dueña de la casa para que ...












